Se les ve el plumero
![g-escribano[1] g-escribano[1]](http://einestzara.files.wordpress.com/2009/05/g-escribano1.jpg?w=330&h=350)
Quienes leen habitualmente La Vanguardia saben que en la columna “El semáforo” se destaca diariamente a varias personas por alguno de sus hechos recientes. Con un conspicuo circulito verde o rojo el periodista aprueba o descalifica al autor del hecho en cuestión que se describe en una breve reseña acompañada de una fotografía de esa persona. En “El semáforo” de ayer, 27 de mayo de 2009, me habría gustado ver en rojo, por ejemplo, a Kim Jong Il y sus misiles, a Hugo Chávez y su programa “Aló presidente”, al presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapaksa, y su desprecio por la población tamil, al ex alcalde de Collbató, Xavier Raventós, y sus malversaciones, … pero no, una batalla sectorial en defensa de los intereses económicos de la empresa editora del diario primaron sobre cualquier tropelía, indecencia o fraude que se pudiera haber cometido en algún lugar del planeta o de nuestro pequeño país: ayer se calificó en rojo unas declaraciones de la directora general de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (TV3, Catalunya Ràdio) en las que se muestra partidaria de mantener el actual modelo de financiación de la radiotelevisión pública catalana.
No es la intención de este post tratar de la publicidad como fórmula de financiación de las radios y televisiones públicas —ya lo he hecho en otras ocasiones y en este mismo blog—, simplemente quiero destacar de qué manera tan zafia el redactor descalifica a una persona a sabiendas de que esas declaraciones, con las que se puede estar o no de acuerdo, no son, bajo ningún punto de vista, socialmente reprobables, que únicamente contrarían los intereses de la empresa para la que trabaja el periodista.
Hace unos dias intenté echar una mano a mi hija Laura con unos temas de filosofía sobre la moral, los códigos deontológicos, la responsabilidad y la ética. Le preguntaré qué opina de este caso para comprobar si mis explicaciones le han sido útiles para ayudarle a reflexionar sobre estas cuestiones.
Habrá quien piense que estoy haciendo exactamente igual que el escribano del señor conde, que se me ve el plumero, que defiendo los intereses de mi casa y, de paso, le hago la pelota a mi directora general. Quienes me conocen saben de sobras que no es así.
El Gupo Godó está deteriorando (y como!) su histórico papel informativo en el pais, y confunde política de grupo con sectarismo empresarial.
Está bien que se apoyen unos medios a otros (“Tan de bo ho fessim nosaltres a la Corpo!…”), pero de ahí a perder la objetividad de los contenidos en fondo y forma, va un trecho…
El amarillismo en el que caen cuando hablan de ellos mismos, roza a veces el ridículo.
Como decía un antiguo chiste. “Cuando un bosque se quema, algo suyo se quema… (Sr. Conde)”
El “chiste”, si no recuerdo mal, fue obra de Jaume Perich, que se inspiró en una famosa campaña de espots que emitían por Televisión Española, en aquel entonces “la mejor televisión de España” (otra ocurrencia de Perich, porque era la única que había).
Gracias Lluís K por tus comentarios (¡cuánto se agradecen los comentarios! Bastarían cuatro palabras: no estoy de acuerdo – pierdes el tiempo escribiendo – ¡cuánta razón te asiste! …)